“Qué quiere decir «salvación»?


¿Qué quiere decir «salvación»?
 
Salvación significa rescate

 

Dos ayudas de enseñanza para

 explicar “salvación” y “pecado” 

en lenguaje claro para audiencias

 no cristianas o poco religiosas.

 

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Explicando «salvación» en términos sencillos: 

Salvación significa rescate.

 

Es la idea de alguien en verdadero

peligro siendo salvado por alguien

con poder suficiente para ayudar.

 

En la Biblia, salvación significa:

Dios nos rescata de la ruina

causada por el pecado, la culpa,

la muerte y el juicio, y nos trae de

regreso a una relación correcta 

con Él por medio de Jesucristo.

 

Salvación significa que Dios rescata

a personas quebrantadas y

culpables, las perdona, las limpia,

les da vida nueva y las trae con

seguridad de regreso a Él.

 

Cuando la Biblia dice que Dios

quiere que todos sean “salvos,” 

no significa que simplemente

quiere que se unan a una religión.

 

Significa que quiere rescatarlos 

del peligro más profundo del alma

humana: el pecado, la culpa,

la separación de Dios, el juicio

y la muerte.

 

La salvación es Dios trayendo a los

perdidos de regreso a casa,

llevando a los culpables al perdón, 

y dando vida a los espiritualmente

muertos por medio de Jesucristo.

 

Salvación significa rescate 

— Dios rescatándonos del pecado

 y trayéndonos de regreso a Él.

 

Salvación no es unirse 
a una nueva religión. 
 

Salvación es Dios rescatando el alma humana  perdonando nuestra culpa, rompiendo el poder del pecado, dando vida nueva y trayéndonos de regreso a Él por medio de Jesucristo.

Salvación significa rescate. 

No somos simplemente personas confundidas que necesitan consejo. 

Somos personas culpables y moribundas que necesitan un Salvador.

Jesús no vino solamente a enseñarnos; vino a rescatarnos.

 El pecado en la Biblia no es solamente “hacer cosas malas.” 

Es toda la condición del corázon

humano delante de Dios. 

 

Las diferentes palabras bíblicas

muestran distintos lados del

mismo problema.

El pecado es cualquier cosa en

nosotros o que sale de nosotros

que va contra Dios, falla el

propósito de Dios, quebranta Su

mandamiento, corrumpe el

corazón, daña a otros o nos

separa de Él.

 
No es solo una acción.

 

Puede ser un deseo, una actitud,

un pensamiento, un hábito, una 

rebelión, una negligencia o 

una condición espiritual.

 

El pecado es como perder el camino, cruzar la línea, romper la confianza, torcer lo bueno, manchar el alma, crear una duda, servir a un falso amo, y alejarse de Dios. 

Por eso, cuando la Biblia dice que

necesitamos salvación, no quiere 

decir que solo necesitamos 

consejo, educación o religión.

 

Necesitamos rescate.

 

El pecado nos hace culpables 

delante de Dios, quebrantados 

por dentro, ciegos a la verdad, 

esclavos de malos deseos y 

separados de Aquel que nos creó.

 

Por eso Jesús no vino solamente 

a enseñarnos. 

 

Vino a salvarnos.

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